“Lo que Daniel nunca
reveló del todo”


Detrás de sus fotografías había un hombre que veía el mundo como si cada instante fuera un negativo en espera de revelarse. Aquí podrás adentrarte en su historia íntima: las notas, obsesiones y motivaciones que marcaron la mirada de Daniel Fuentes…

“A veces siento que la cámara me protegía más de lo que yo protegía a nadie.”

 Nota de voz archivada,

2018

Daniel Fuentes

Daniel Fuentes, más allá del profesor y el artista, fue hijo, amante, mentor, y también un solitario.
 Sus palabras, recuperadas del tiempo y del desorden, revelan un universo de emociones contenidas. Entre frases mínimas, dudas persistentes y recuerdos inconclusos, se cuelan sus temores más íntimos. La exposición propone no entenderlo, sino acompañarlo en su vulnerabilidad.
En el silencio de sus notas, aún queda algo que busca ser escuchado. /p>

Silencio en la vereda

Una mujer sin hogar, atrapada entre la indiferencia y el ruido urbano. La cámara no lo reduce a miseria: lo devuelve a humanidad.

“No basta con registrar lo que se ve. Lo urgente casi siempre está fuera del encuadre”
Diario, 2010
“A veces pienso que enseñé fotografía para recordar que podía ver el alma. Carta no enviada”
 Carta no enviada, 2008
“Barranco ya no huele igual, ni el mar, ni su gente, será que uno también se va borrando”
 Diario, 2015
“ El mayor ruido siempre fue el de mi propia conciencia. Afuera todo era más simple”
 Nota suelta, 2017
“No sé si mis fotos son recuerdos o excusas. Tal vez las dos cosas”
 Diario, 2019

En memoria de Daniel Fuentes

Me fui llenando de objetos para no escuchar el eco de mi casa vacía.
 Solo  buscaba dónde poner mi tristeza sin que nadie se diera cuenta. A veces, el click de la cámara era lo único que me hacía sentir presente. Todo lo demás… difuso. Mi memoria era un cuarto mal revelado:algunas cosas salieron claras, otras se velaron para siempre. Tal vez por eso seguí hablando con los ausentes.
Ellos, al menos, no me pedían explicación.

“Antes de que se apague la luz”