“Lo que Daniel nunca
reveló del todo”
Detrás de sus fotografías había un hombre que veía el mundo como si cada instante fuera un negativo en espera de revelarse. Aquí podrás adentrarte en su historia íntima: las notas, obsesiones y motivaciones que marcaron la mirada de Daniel Fuentes…
“A veces siento que la cámara me protegía más de lo que yo protegía a nadie.”
Nota de voz archivada,
2018
Daniel Fuentes
Daniel Fuentes, más allá del profesor y el artista, fue hijo, amante, mentor, y también un solitario. Sus palabras, recuperadas del tiempo y del desorden, revelan un universo de emociones contenidas. Entre frases mínimas, dudas persistentes y recuerdos inconclusos, se cuelan sus temores más íntimos. La exposición propone no entenderlo, sino acompañarlo en su vulnerabilidad. En el silencio de sus notas, aún queda algo que busca ser escuchado. /p>
Silencio en la vereda
Una mujer sin hogar, atrapada entre la indiferencia y el ruido urbano. La cámara no lo reduce a miseria: lo devuelve a humanidad.
En memoria de Daniel Fuentes
Me fui llenando de objetos para no escuchar el eco de mi casa vacía. Solo buscaba dónde poner mi tristeza sin que nadie se diera cuenta. A veces, el click de la cámara era lo único que me hacía sentir presente. Todo lo demás… difuso. Mi memoria era un cuarto mal revelado:algunas cosas salieron claras, otras se velaron para siempre. Tal vez por eso seguí hablando con los ausentes. Ellos, al menos, no me pedían explicación.